Reforma previsional

Represion en congreso - ViojF -001

EL VIOLENTO OFICIO DE RETRATAR LA REALIDAD

Hace un dos, en el Congreso se trataba la reforma previsional impulsada por el oficialismo y el pueblo se manifestaba en las calles. La policía también: el violento operativo de seguridad golpeó, gaseó y detuvo a decenas de personas. 30 reporteras y reporteros gráficos también terminaron su día de trabajo en una comisaría.

“Entre las 13.40 y las 14 horas, estaba en Saénz Peña y avenida Rivadavia junto a mi compañero Maxi Goldschmidt pero lo perdí. Cuando se produjeron los disturbios, es decir cuando la gente empezó a tirar piedras y la policía comenzó a avanzar, me fui hacia la Plaza del Congreso y me resguardé detrás de un árbol, cubriéndome de las piedras.

En ese momento, vi a mi izquierda cuatro policías que estaban arriba de la plaza dispersando a los manifestantes, tirando balas de goma con las itakas. Había un cordón de oficiales y atrás de ellos había dos oficiales que cada tanto salían a disparar hacia adelante, es decir contra la gente. En un momento vi que charlaban entre ellos y me observaban mientras yo seguía junto al árbol, entre ellos y la gente.

Entonces me di la vuelta y me escondí detrás del árbol para evitar que me dispararan. Mis colegas, en cambio, corrieron para la vereda de Rivadavia. Yo me quedé detrás del árbol. Como volaban muchas piedras, me volví a correr junto al árbol pero quedando de frente a los oficiales, que cada vez eran más y estaban más cerca mio.

Los dos oficiales que salían del cordón a disparar me observaban, yo sentía los perdigones que me rebotaron en el jeans pero no sabía si me disparaban a mí. Cuando me di vuelta para irme del lugar, me dispararon por la espalda. Me metí entre la gente para protegerme y seguí sacando fotos en la vereda.

Intenté buscar a mis compañeros pero no los encontré. Me quedé entonces detrás de un refugio de colectivo haciendo fotos, y observé dentro de la línea de escudos a uno de los oficiales que disparaba muy seguido. Cambié de cámara, puse un lente más largo para tomarle una foto, y cuando apunté con la cámara vi por el lente que ese oficial me vio y me disparó. Sentí los impactos: tengo tres en el brazo derecho, dos en el hombro, dos en las piernas, uno en el estómago, otro en el pecho y diez en la espalda.
Ahí me di media vuelta y me fui para atrás. Al oficial que me disparó le pude hacer una foto. Y seguí haciendo fotos en otros lugares más resguardado.

También le saqué una foto a los dos que disparaban en el cordón de oficiales con escudo, uno de esos podría haber sido el que me disparó en la espalda”.

 

Represion en congreso - ViojF -005Represion en congreso - ViojF -002Represion en congreso - ViojF -003Represion en congreso - ViojF -004Represion en congreso - ViojF -008Represion en congreso - ViojF -009Represion en congreso - ViojF -010Represion en congreso - ViojF -011Represion en congreso - ViojF -012Represion en congreso - ViojF -013Represion en congreso - ViojF -014Represion en congreso - ViojF -015Represion en congreso - ViojF -016Represion en congreso - ViojF -017Represion en congreso - ViojF -018Represion en congreso - ViojF -007Represion en congreso - ViojF -019Represion en congreso - ViojF -006EL VIOLENTO OFICIO DE RETRATAR LA REALIDAD

Hace un dos, en el Congreso se trataba la reforma previsional impulsada por el oficialismo y el pueblo se manifestaba en las calles. La policía también: el violento operativo de seguridad golpeó, gaseó y detuvo a decenas de personas. 30 reporteras y reporteros gráficos también terminaron su día de trabajo en una comisaría.

“Entre las 13.40 y las 14 horas, estaba en Saénz Peña y avenida Rivadavia junto a mi compañero Maxi Goldschmidt pero lo perdí. Cuando se produjeron los disturbios, es decir cuando la gente empezó a tirar piedras y la policía comenzó a avanzar, me fui hacia la Plaza del Congreso y me resguardé detrás de un árbol, cubriéndome de las piedras.

En ese momento, vi a mi izquierda cuatro policías que estaban arriba de la plaza dispersando a los manifestantes, tirando balas de goma con las itakas. Había un cordón de oficiales y atrás de ellos había dos oficiales que cada tanto salían a disparar hacia adelante, es decir contra la gente. En un momento vi que charlaban entre ellos y me observaban mientras yo seguía junto al árbol, entre ellos y la gente.

Entonces me di la vuelta y me escondí detrás del árbol para evitar que me dispararan. Mis colegas, en cambio, corrieron para la vereda de Rivadavia. Yo me quedé detrás del árbol. Como volaban muchas piedras, me volví a correr junto al árbol pero quedando de frente a los oficiales, que cada vez eran más y estaban más cerca mio.

Los dos oficiales que salían del cordón a disparar me observaban, yo sentía los perdigones que me rebotaron en el jeans pero no sabía si me disparaban a mí. Cuando me di vuelta para irme del lugar, me dispararon por la espalda. Me metí entre la gente para protegerme y seguí sacando fotos en la vereda.

Intenté buscar a mis compañeros pero no los encontré. Me quedé entonces detrás de un refugio de colectivo haciendo fotos, y observé dentro de la línea de escudos a uno de los oficiales que disparaba muy seguido. Cambié de cámara, puse un lente más largo para tomarle una foto, y cuando apunté con la cámara vi por el lente que ese oficial me vio y me disparó. Sentí los impactos: tengo tres en el brazo derecho, dos en el hombro, dos en las piernas, uno en el estómago, otro en el pecho y diez en la espalda.
Ahí me di media vuelta y me fui para atrás. Al oficial que me disparó le pude hacer una foto. Y seguí haciendo fotos en otros lugares más resguardado.

También le saqué una foto a los dos que disparaban en el cordón de oficiales con escudo, uno de esos podría haber sido el que me disparó en la espalda”.