Hay un futuro escondido en los pliegues de la historia.

Texto: Cora Gamarnik y Luciano Debanne

Un futuro amontonado en el presente que tenemos, hecho de muros y consignas y calles rotas y pintadas al bardo. De declaraciones de amor y de odio.

Un futuro de miradas que se asoman para ver si es ahora o nunca, si toca el momento de la acción o de la paciencia, del coraje o la mesura, del despliegue o la cautela.

Si es momento de asomarse.

Asomarse para seguir a cubierto. Cubierto el cuerpo, cubierto el rostro, cubierto el corazón.

Asomarse con desparpajo, divertidas, con la cara tapada y el uniforme escolar.

Asomarse al abismo con la mochila en la espalda.

Asomarse al miedo, a los deseos que se cumplen o no.

Asomarse al pasado por una rendija.

Asomarse intuyendo algo, sin saber que. Con osadía, con inconsciencia, con inocencia.

Asomarse en vez de escapar, antes de escapar, cuando no te podés escapar

Asomarse y quedar en la mira. De frente a la mierda del mundo.

Asomarse para soñar un tiempo de no esconderse más.